sábado, 18 de septiembre de 2010

A ojos cerrados.

Dos días me mantuve encerrado pues la primer noche me ocurrió algo distintivo… que me hizo obligarme y forzarme, a conocer la casa para no recordar la anterior.

Me levante a las 2 de la mañana y fui hasta el baño pues no podía dormir, prendí la luz y me moje la cara, enjuague mis ojos y me gire dispuesto a intentarlo de nuevo, apague la luz y enseguida todo se torno de lo mas obscuro, sin embargo se activo ese radar que todos tenemos pues conocemos nuestra casa… “Nuestra casa” me sentí seguro, di el primer paso y caí al suelo… al chocar con un mueble de plástico… Pues vi mi casa, no esta casa.

Sentí tanto miedo pues revelaba cuan desorientado me encuentro… No soy bueno mintiendo y menos a mi mismo… Necesito decírselo a alguien y no estás conmigo.


Juan Edgar