miércoles, 19 de octubre de 2011

Semper fidelis

Y es que tenía los ojos bien abiertos,
pues durante las realidades
así es justo como debes tenerlos.

Y al verte por fin cerca
la razón se confunde,
porque lo habitual es normal
y lo extraño irreal.

Me pregunto entonces... 

Qué hora es?
Estoy durmiendo?

Mientras hablo contigo,
sin pensar en lo que digo... 
Agregando silencios
que me permiten ganar tiempo.

Y por fin mirando tus gotitas de colores,
reacciono con el viento y su aroma de celos

Pues nadie!!
Absolutamente nadie debe tener...
Ese aroma en el cabello.

Y retornan mis recuerdos...
“Es la misma no ha cambiado,
se conserva su aroma inmutable...”

No pretendo esta vez racionar el tiempo,
ni aun siquiera comenzar a perderlo,
te abrazo y te saludo con los labios...
Por fin…
Te arropo con mis besos.

Me detengo...toco mis ojos, los cierro...
Los abro y los mantengo entre abiertos,
aun sin saber en qué trance me encuentro.

Un sueño?...Realidad?...
o solo otro dejavu tuyo eterno.

Y al escuchar a lo lejos,
cuanto odias mis besos...

Eso hace verdad,
mi más hermoso sueño hecho realidad.

Que seguirá sin existir mientras quede solo...
en ti y en mí.

Juan Edgar