jueves, 9 de septiembre de 2010

Un apunte de mi vida

Lección III: Quien crea en realidad los problemas.

Durante mi estancia en el trabajo teníamos labores especificas de acuerdo al puesto; Seguridad o transito.

La mayor parte de mi estancia ahí, fui Oficial de Transito siendo el blanco y el negro para la gente.

Nosotros por nuestra parte; Mi compañero Pacheco con algunos semestres en Nutrición en la UNAM… Raúl egresado de la vocacional en el Distrito y yo con 19 años, habiendo terminado mi Prepa en mi municipio, éramos los buenos, Jejeje.

Nos dedicamos a servir a la gente y en especial a los niños
(Teníamos que lavar el nombre de lo que si hacían nuestros demás compañeros).

Pacheco era un apasionado del servicio vial, una sola carretera atravesada por una pequeña calle era su vida.

Carretera México-Cuautla, Municipio Amecameca, calle la Rosa, 13:00pm

Los niños salían de la escuela y llegaban al cruce que a duras penas circulaba uno o dos autos por minuto pero en ese horario se incrementaba al doble por los padres que hiban rápido a recoger a sus hijos, mientras Pacheco ávido y ágil acudía a pasar a los niños…

Yo le contemplaba desde el otro lado de la calle recargado en la patrulla hilvanando ideas…

Me preguntaba;

■Si en sí, este cruce es tranquilo.
■No representa un peligro el transito normal pero en cuanto llegamos se hace un reverendo desmán.

Mientras soñaba miraba dos hermanitos, niño y niña tomados de la mano parados en la esquina con unas enormes mochilas.

-Me recordó a mi… cuando Hugo (mi hermano), no quería quedarse en su salón del kínder, así que le permitieron tomar mi grupo por unos días, se sentaba junto a mí, me tomaba de la mano apretándome fuerte, fuerte, con su carita levantada su cabello castaño claro y ondulado con su miradita firme al frente… pero aun temblando.

Apretar mi mano pareciera le daba el sostén y la fuerza para levantarla.

Seguí divagando;

■Si ocurriera un accidente, obvio seria porque uno de los padres lo provocaría pues existen más probabilidades de eso.

Y de ocurrir, nosotros lo detenemos, llamamos a una ambulancia, ministerio público, peritos y demás “Soluciones sociales”

Ósea, como? (Pensaba)

-Acaso no somos nosotros mismos los que creamos los problemas?-

Si los padres acudieran a tiempo, sin prisas, sin gritar, sin correr, sin pretender que tienen un estacionamiento reservado en la puerta de la escuela y en doble fila, no sucedería nada de esto, inclusive nuestra presencia.

-Miraba de reojo como se acercaba Pacheco al par de hermanitos apresurándolos a pasar con rapidez después de parar un tráiler de golpe, llegando los niños hacia mí y contemplándome-

Seguía pensando…

Entonces, cuantas cosas son creadas a partir de los problemas que nosotros creamos?

Según para resolver un problema anterior…

-Los hermanitos seguían mirándome-

Vi a pacheco metido totalmente en su dar manotazos y silbatazos agilizando a todo mundo con su incansable cualidad de servir… mire a los niños, y les pregunte;

-¿No querían cruzar?

La niña apretó la mano de su hermano y en el acto el contesto con vocecita temblorosa

-Nnno.

Me sonreí, prendí la torreta y tome a ambos de la mano, llevándolos del otro lado de la calle…

Ah maldita sea, un mundo distinto… que Utopía.
Mi mundo alternativo al que en si ya existe… y donde he vivido hasta ahora


Juan Edgar


Con cariño a José de Jesús Pacheco.